Pues no, no y no, no quiero que mis impuestos paguen las tetas de nadie y menos las de la Potorro, alias Belén Esteban, y no quiero porque está última, me caiga como una patada en el trasero, si no porque hay muchas, muchísimas cosas más importantes a que destinar el dinero de mis impuestos y los de todos los españoles.
Crisis, es la palabra que más pronunciamos últimamente, porque salvo algunos privilegiados, los demás tenemos que contar hasta el último céntimo que nos gastamos, y con tanto cuidado que a veces ese céntimo se nos desgasta, de tanto como pensamos para alargarlo.
¡Que no, que no, que no me lo he inventado!, que lo sé de muy buena tinta, mejor dicho de muy buena tecla, ya que lo he leído ya en varios sitios de internet, que Madonna podría pasar de nuevo por el altar. Pincha aquí, para seguir leyendo
No cabe la menor duda, que la cantautora inglesa, Adele, a sus 23 años, es una de las voces más hermosas del mundo, además de ser una mujer preciosa, que con su tipo, un poco rellenito, demuestra que la belleza, no está en esas modelos, que parecen pescadillas escuálidas y que en su vida se han comido un potaje de garbanzos, no sea que uno de estos, se le indigeste y parezca que tiene barriga.
Mi querida, Infanta Doña Cristina, cuando me enteré por los medios, que a su querido esposo, Iñaki Urdangarin, se le fue, presuntamente, la manita en ciertos negocios, se me pusieron los vellos como escarpias y se pararon los pulsos, y tuve que apoyarme en el quicio de la puerta, cual folklórica, para no desmayarme, de la angustia y por eso, he decidió escribirle unas letras, para decirle cuanto la entiendo y lo mucho que me pongo en su piel.
Arancha Sánchez Vicario,anda a la gresca, con sus padres, mejor dicho con su madre, ya que su padre además de padecer un grave cáncer, tiene también Alzheimer, y el pobre hombre, que bastante tiene, ya no se entera de nada. Pincha aquí, para seguir leyendo
Hoy hay una estrella más en el cielo , mi tía Aurelia , que hace unas horas, sin avisar, se fue en el largo camino sin retorno hacia la eternidad, y yo que siempre tengo palabras, hoy se me han perdido y me he quedado, tan estupefacta, que no sé qué decir. Pincha aquí, para seguir leyendo























